El trabajo de protección de derechos de los adultos mayores, constituye una de las prioridades de la Defensa Pública rionegrina que, de forma periódica, recorre instituciones estatales y privadas habilitadas para su cuidado a largo plazo. Conocer cómo viven los abuelos y las abuelas, en qué condiciones, qué derechos les están siendo garantizados y cuáles no, y a partir de allí iniciar las acciones necesarias para alcanzarlos, son los objetivos de esta visitas que los defensores oficiales desarrollan periódicamente en toda la provincia.

La convención Interamericana suscripta para este colectivo tiene como objeto “promover, proteger y asegurar el reconocimiento y el pleno goce y ejercicio, en condiciones de igualdad, de todos los derechos humanos y libertades fundamentales de la persona mayor, a fin de contribuir a su plena inclusión, integración y participación en la sociedad”.

Bajo estos lineamientos se organizan las visitas periódicas a las residencias estatales o privadas de la provincia de Río Negro, actividad que durante los últimos días de septiembre efectuó la Defensora de Menores e Incapaces, Cecilia Donate junto a la referente de la oficina de Servicio Social del Ministerio Público de la Defensa, Lorena Calvo.

“La intención es conocer, a través de charlas individuales y grupales, cómo viven, cuál es el estado edilicio y las condiciones de higiene de los espacios, si están cubiertas sus necesidades sanitarias, nutricionales y si se protegen los derechos de socialización, entre otros tantos aspectos imprescindibles”, explicó Donate.

“Además, buscamos relevar las condiciones en las que empleados de estas instituciones y sus referentes prestan servicio, conocer a través de qué convenios se garantizan ciertos derechos y en ese sentido, cómo puede o debe intervenir la defensa en caso de que sea necesario fortalecer alguna prestación o agilizar trámites”, agregó.

En General Conesa, o en cualquiera de las localidades en las que se realiza estas visitas, la intención es la misma: relevar cómo viven los adultos mayores que requieren cuidados a largo plazo brindados por instituciones públicas y/o privadas, e impulsar acciones que garanticen una mejora de su estado general.

“En algunos casos de estas visitas surgen gestiones que deben realizarse ante las obras sociales o Ministerios del Estado. Desde la Defensa iniciamos o derivamos esos trámites de forma responsable a las instituciones respectivas, para poder brindar respuestas satisfactorias”.

Otro de los aspectos que se releva es la socialización: “Consultamos acerca de las visitas que reciben, si son de familiares, en qué casos y con qué frecuencia. Este es un aspecto fundamental para el factor afectivo de los adultos, que en muchos casos se garantiza a través de acciones que la comunidad inicia y desarrolla en esos mismos espacios”, finalizó Donate.

Las visitas a Residencias, Geriátricos y Hogares de Ancianos, tienen para los defensores rionegrinos carácter obligatorio, tal lo dispuesto por la Instrucción General de la Procuración suscripta en 2012. En ellas, los funcionarios deben solicitar a las autoridades los informes de habilitación y contralor del Ministerio de Salud. Los resultados de estas visitas deben informarse a la Defensoría General y, en caso de detectar o individualizar abandono o incumplimiento de deberes de asistencia familiar deberán iniciarse las acciones necesarias ante los organismos correspondientes.