En la audiencia de impugnación solicitada por la defensa del condenado, el fiscal Martín Pezzetta solicitó la semana pasada que la sentencia del Tribunal de Juicio sea confirmada en todos sus términos. El acusado habría ultimado a Lucinda Gutierrez de 87 años el 9 de agosto de 2017 para poder robar los ahorros que la mujer guardaba en un ropero.

 


En primer término, el defensor oficial, Sebastián Nolivo expuso las motivaciones de la impugnación los cuales se centraban en dos aspectos: la valoración arbitraria de la prueba testimonial producida en el juicio y la valoración arbitraria de una pericia de ADN realizada en el marco de la investigación.

Según explicó el defensor existían contradicciones entre una pareja de vecinos al lugar donde se suscito el crimen y que fueron testigos del caso porque mientras que el marido afirmó que esa noche llegó al lugar, observó las persianas levantas y las ventanas abiertas y se asomó al lugar observando al imputado quien lo increpó y corrió del lugar, su esposa estando en las misma situación no advirtió ninguna de esas circunstancias.

Por otro lado, advirtió que un testimonio que el Tribunal que dictó la sentencia calificó como contundente a su entender no era tal. Al respecto dijo que el testigo es un vecino del lugar que estuvo compartiendo bebidas alcohólicas esa noche junto al imputado y el hijo de la víctima y que pese a recordar que el condenado llevaba puesto un jean y zapatillas de fútbol cinco, llamaba poderosamente la atención que no recuerde la vestimenta del hijo de la víctima y la ropa que él mismo llevaba puesto.

El defensor también cuestionó la valoración realizada por los magistrados respecto a dos policías de la provincia de Neuquén que depusieron en el juicio. Los jueces expusieron en la sentencia que los policías contaron que cuando lo vieron al acusado que este intentó huir y según la postura de la defensa, los uniformados manifestaron que no fue así, que su representado se mostró colaborador con los integrantes de la fuerza policial y que brindó sus datos filiatorios verdaderos.

Respecto de la pericia de ADN, el abogado refirió que según lo dictaminado por la profesional a cargo de la pericia existía un margen duda sobre si podría haber existido una “contaminación” en las muestras utilizadas para el cotejo. Por lo anterior solicitó que la sentencia sea anulada y que su cliente sea absuelto de la responsabilidad en el caso.

La fiscalía, representada por el fiscal Martín Pezzetta, sostuvo que la resolución del Tribunal del juicio debía ser confirmada en toda su extensión.

“Todos los indicios fueron valorados en forma lógica por el juzgador al condenarlo”, refirió Pezzetta. Al respecto agregó detalles de la prueba que incriminaban al acusado. En este punto recordó que se hallaron en la escena del crímen rastros de una única huella de calzada de zapatillas tipo “fútbol cinco” que sería la utilizada esa noche por el acusado.

En cuanto a la pareja de vecinos que depuso en el juicio, el fiscal no consideró que existieran contradicciones puesto a que cada uno presenció momentos distintos de la misma escena. “Mientras el hombre se acercó a la vivienda de la víctima, la mujer se fue a dormir. Cada testigo declaró de acuerdo a lo que pudo observar”, refirió.

Además mencionó que en el lugar del hecho se hallaron restos de ADN del condenado en zonas de suma importancia para la investigación: en la manija del ropero donde la mujer escondía el dinero de sus ahorros, debajo de las uñas de la víctima y en la pared de la habitación donde fue hallada la mujer sin vida. Recordando las palabras de la perito a cargo del cotejo de restos genético mencionó que “no hay posibilidad de contaminación por el método que se utiliza para realizar las pericias”.

Parafraseando la conclusión de los jueces al momento de dictar la sentencia afirmo que el acusado "puede explicar que fue a tomar esa noche con el hijo de la victima, pero no puede explicar que hacen sus huellas en la habitación de la abuela y en donde se suscitó el homicidio". Por lo anterior solicitó que la sentencia sea confirmada en toda su extensión.

El Tribunal de Impugnación integrado por Miguel Cardella, Adrián Zimmerman y Carlos Mussi, informó que dará a conocer su resolución en el caso en el plazo de Ley de veinte días hábiles a contar desde el pasado martes 27 de novimebre, fecha en la que tuvo lugar la audiencia. 

El acusado fue condenado a una pena de 19 años de prisión por el delito de homicidio en ocasión de robo el pasado 12 de octubre de este año. El hecho llevado a juicio ocurrió el pasado 9 de agosto de 2017, en la vivienda de la víctima, ubicada en Sargento Cabral al 1300 de Cipolletti. En esas circunstancias y con el fin de robar el dinero que la mujer de 87 años guardaba en su ropero, el acusado la asesinó mediante golpes de puño y patadas.