El Ministerio Público Fiscal requirió una pena de tres años y tres meses de prisión efectiva para un integrante de la fuerza policial que había sido declarado responsable del abuso sexual simple cometido contra una empleada de la comisaría en la que ambos trabajaban. El pedido fue formulado esta mañana durante la audiencia de cesura realizada en Viedma. El abogado defensor, en cambio, pidió la pena mínima prevista para el delito.
El 28 de abril pasado, el hombre fue declarado culpable del delito de abuso sexual agravado por haber sido cometido por un integrante de una fuerza de seguridad mientras cumplía sus funciones. Hoy se realizó el juicio de cesura, instancia en la que las partes argumentaron en favor de la pena pretendida luego de escuchar a dos testigos ofrecidos por la defensa.
La Fiscalía fue la primera en alegar y solicitó una pena de prisión efectiva, al sostener que diversas circunstancias agravantes justificaban apartarse del mínimo previsto que sería de cumplimiento condicional. Destacó especialmente que la persona condenada revestía la jerarquía de personal superior dentro de la fuerza policial, contaba con más de trece años de antigüedad y ejercía funciones de conducción y mando.
Sobre este punto, enfatizó que al momento de los hechos él era jefe de la víctima, quien cumplía tareas administrativas y había ingresado recientemente a la institución. En este sentido mencionó las características propias de la organización policial, atravesada por principios de mando, verticalismo y jerarquía, elementos que consideró relevantes para analizar la gravedad del hecho y el contexto en el que se produjo.
Señaló la fiscal, que distintos testimonios incorporados durante el juicio de responsabilidad dieron cuenta de conductas inapropiadas reiteradas por parte del condenado. Asimismo, sostuvo que las referencias acerca de sus condiciones personales, familiares o laborales incorporadas hoy no modifican la responsabilidad atribuida por el hecho de abuso sexual por el cual fue declarado culpable.
Al referirse a la extensión del daño causado, recordó los notorios cambios de actitud y estado emocional que experimentó la víctima, descriptos por familiares, integrantes de la fuerza de seguridad y profesionales que intervinieron en el caso, especialmente por el perito del Cuerpo Médico Forense que realizó la evaluación psicológica.
Remarcó que dicho informe describió síntomas compatibles con stress postraumático, que le provocaron distanciamiento de sus vínculos más cercanos, temor, irritabilidad y dificultades para relacionarse con su propia pareja, entre otras consecuencias.
Por su parte, el abogado defensor solicitó la imposición de la pena mínima prevista por la ley, al considerar que la misma debe ser "proporcionada al hecho reprochado". Sostuvo que no existió una conducta violenta reiterada y que se trata de "un hecho puntual" que, si bien resulta reprochable, se encuentra circunscripto a una situación específica y cotidiana.
Asimismo, repasó las condiciones personales del condenado, entre ellas su nivel educativo y la ausencia de antecedentes penales. También se refirió a los resultados de una pericia psicológica de parte elaborada por una profesional que declaró como primera testigo durante la audiencia de esta mañana.
Finalmente habló el hombre quien volvió a invocar su inocencia luego de lo cual los tres jueces que componen el triunal de juicio clausuraron el debate. La sentencia se conocerá dentro de los próximos tres días.
Piden prisión efectiva para un policía que abusó de una empleada
El Ministerio Público Fiscal requirió una pena de tres años y tres meses de prisión efectiva para un integrante de la fuerza policial que había sido declarado responsable del abuso sexual simple cometido contra una empleada de la comisaría en la que ambos trabajaban. El pedido fue formulado esta mañana durante la audiencia de cesura realizada en Viedma. El abogado defensor, en cambio, pidió la pena mínima prevista para el delito.
El 28 de abril pasado, el hombre fue declarado culpable del delito de abuso sexual agravado por haber sido cometido por un integrante de una fuerza de seguridad mientras cumplía sus funciones. Hoy se realizó el juicio de cesura, instancia en la que las partes argumentaron en favor de la pena pretendida luego de escuchar a dos testigos ofrecidos por la defensa.
La Fiscalía fue la primera en alegar y solicitó una pena de prisión efectiva, al sostener que diversas circunstancias agravantes justificaban apartarse del mínimo previsto que sería de cumplimiento condicional. Destacó especialmente que la persona condenada revestía la jerarquía de personal superior dentro de la fuerza policial, contaba con más de trece años de antigüedad y ejercía funciones de conducción y mando.
Sobre este punto, enfatizó que al momento de los hechos él era jefe de la víctima, quien cumplía tareas administrativas y había ingresado recientemente a la institución. En este sentido mencionó las características propias de la organización policial, atravesada por principios de mando, verticalismo y jerarquía, elementos que consideró relevantes para analizar la gravedad del hecho y el contexto en el que se produjo.
Señaló la fiscal, que distintos testimonios incorporados durante el juicio de responsabilidad dieron cuenta de conductas inapropiadas reiteradas por parte del condenado. Asimismo, sostuvo que las referencias acerca de sus condiciones personales, familiares o laborales incorporadas hoy no modifican la responsabilidad atribuida por el hecho de abuso sexual por el cual fue declarado culpable.
Al referirse a la extensión del daño causado, recordó los notorios cambios de actitud y estado emocional que experimentó la víctima, descriptos por familiares, integrantes de la fuerza de seguridad y profesionales que intervinieron en el caso, especialmente por el perito del Cuerpo Médico Forense que realizó la evaluación psicológica.
Remarcó que dicho informe describió síntomas compatibles con stress postraumático, que le provocaron distanciamiento de sus vínculos más cercanos, temor, irritabilidad y dificultades para relacionarse con su propia pareja, entre otras consecuencias.
Por su parte, el abogado defensor solicitó la imposición de la pena mínima prevista por la ley, al considerar que la misma debe ser "proporcionada al hecho reprochado". Sostuvo que no existió una conducta violenta reiterada y que se trata de "un hecho puntual" que, si bien resulta reprochable, se encuentra circunscripto a una situación específica y cotidiana.
Asimismo, repasó las condiciones personales del condenado, entre ellas su nivel educativo y la ausencia de antecedentes penales. También se refirió a los resultados de una pericia psicológica de parte elaborada por una profesional que declaró como primera testigo durante la audiencia de esta mañana.
Finalmente habló el hombre quien volvió a invocar su inocencia luego de lo cual los tres jueces que componen el triunal de juicio clausuraron el debate. La sentencia se conocerá dentro de los próximos tres días.







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