Después de más de veinte años de vida en común y de compartir el trabajo en dos puestos de la feria regional, una pareja de artesanos encontró en la mediación una forma de ordenar la distribución de sus bienes y cerrar esta etapa de manera consensuada.
El acuerdo incluyó un vehículo, pertenencias personales y la mercadería de joyería con la que ambos desarrollaban su actividad, y les permitió resolver la situación sin atravesar un juicio.
Las partes contaban con dos puestos en la Feria Regional de El Bolsón, donde se dedicaban a la producción y venta de artículos de joyería. Luego de finalizar la relación, solicitaron la intervención del Centro Integral de Métodos Autocompositivos de Resolución de Conflictos (CIMARC) para abordar las cuestiones derivadas del divorcio.
Durante el proceso de mediación se trabajó sobre un inventario detallado de piezas, productos e insumos de joyería. Finalmente, se estableció que una de las partes recibiría esa mercadería, junto con un vehículo y los efectos personales que aún permanecían en la vivienda.
Con la entrega de esos bienes, ambas personas dejaron establecido que no tendrían nuevos reclamos vinculados con el patrimonio de la sociedad conyugal.
Las partes participaron acompañadas por defensoras públicas adjuntas, quienes les brindaron asesoramiento legal durante todo el procedimiento. El acuerdo fue alcanzado en el último mes en la Delegación CIMARC de El Bolsón y quedó incorporado al protocolo correspondiente.
La mediación prejudicial permite que las personas construyan soluciones consensuadas, con asesoramiento profesional y en un ámbito confidencial, sin necesidad de atravesar un juicio para resolver el conflicto.
Una mediación evitó un juicio por la división de bienes de una pareja de artesanos
Después de más de veinte años de vida en común y de compartir el trabajo en dos puestos de la feria regional, una pareja de artesanos encontró en la mediación una forma de ordenar la distribución de sus bienes y cerrar esta etapa de manera consensuada.
El acuerdo incluyó un vehículo, pertenencias personales y la mercadería de joyería con la que ambos desarrollaban su actividad, y les permitió resolver la situación sin atravesar un juicio.
Las partes contaban con dos puestos en la Feria Regional de El Bolsón, donde se dedicaban a la producción y venta de artículos de joyería. Luego de finalizar la relación, solicitaron la intervención del Centro Integral de Métodos Autocompositivos de Resolución de Conflictos (CIMARC) para abordar las cuestiones derivadas del divorcio.
Durante el proceso de mediación se trabajó sobre un inventario detallado de piezas, productos e insumos de joyería. Finalmente, se estableció que una de las partes recibiría esa mercadería, junto con un vehículo y los efectos personales que aún permanecían en la vivienda.
Con la entrega de esos bienes, ambas personas dejaron establecido que no tendrían nuevos reclamos vinculados con el patrimonio de la sociedad conyugal.
Las partes participaron acompañadas por defensoras públicas adjuntas, quienes les brindaron asesoramiento legal durante todo el procedimiento. El acuerdo fue alcanzado en el último mes en la Delegación CIMARC de El Bolsón y quedó incorporado al protocolo correspondiente.
La mediación prejudicial permite que las personas construyan soluciones consensuadas, con asesoramiento profesional y en un ámbito confidencial, sin necesidad de atravesar un juicio para resolver el conflicto.







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