Un hombre fue condenado a tres años de prisión efectiva por tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil, resistencia a la autoridad y tres hechos de encubrimiento. Además, fue declarado reincidente por sus condenas anteriores.
El primero de los hechos ocurrió durante la madrugada del 7 de mayo de 2026, en Bariloche. El acusado circulaba en una moto junto con otra persona cuando fueron interceptados por personal policial que realizaba tareas preventivas. El hombre intentó alejarse a pie y se resistió al ser alcanzado. Durante el cacheo, los agentes encontraron entre sus prendas un revólver calibre 22 que llevaba sin autorización.
La fiscal Sofía Ocampo explicó que inicialmente se había considerado una calificación más grave. Sin embargo, una pericia no permitió acreditar que el arma estuviera cargada, por lo que el hecho fue encuadrado como tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil y resistencia a la autoridad.
La acusación se sustentó en el acta del procedimiento, las declaraciones de policías y testigos, la inspección del Gabinete de Criminalística y el informe que determinó que el acusado no estaba autorizado como usuario de armas. Además, una pericia estableció que el revólver era apto para disparar y de uso civil.
Los tres encubrimientos fueron descubiertos durante un allanamiento realizado en julio de 2025 en un domicilio vinculado al acusado. Allí se encontraron una motocicleta, un iPad y otros elementos denunciados como sustraídos en distintos hechos ocurridos entre marzo de 2024 y julio de 2025.
La Fiscalía sostuvo que el hombre los mantuvo en su poder con conocimiento de su origen ilícito y sin documentación que acreditara su adquisición legítima. Como evidencia presentó el acta de allanamiento, las denuncias, un informe del Cuerpo de Investigación Judicial y las actas de reconocimiento efectuadas por sus propietarios.
La defensora adjunta Mónica Goye señaló que analizó la evidencia y las alternativas procesales junto con su asistido. Consideró razonables la calificación y la pena propuestas, mientras que el acusado aceptó voluntariamente el acuerdo y reconoció su responsabilidad.
El juez de Juicio Gregor Joos verificó la legalidad del acuerdo, homologó el procedimiento abreviado y dictó la condena. También dispuso el decomiso y la destrucción del arma secuestrada.
La pena efectiva y la declaración de reincidencia se fundaron en las condenas anteriores del acusado. Las partes renunciaron a los plazos de impugnación, por lo que la sentencia quedó firme y el legajo pasará al fuero de Ejecución Penal.
Condenaron a tres años de prisión efectiva a un hombre por tenencia ilegal de arma, resistencia y encubrimiento
Un hombre fue condenado a tres años de prisión efectiva por tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil, resistencia a la autoridad y tres hechos de encubrimiento. Además, fue declarado reincidente por sus condenas anteriores.
El primero de los hechos ocurrió durante la madrugada del 7 de mayo de 2026, en Bariloche. El acusado circulaba en una moto junto con otra persona cuando fueron interceptados por personal policial que realizaba tareas preventivas. El hombre intentó alejarse a pie y se resistió al ser alcanzado. Durante el cacheo, los agentes encontraron entre sus prendas un revólver calibre 22 que llevaba sin autorización.
La fiscal Sofía Ocampo explicó que inicialmente se había considerado una calificación más grave. Sin embargo, una pericia no permitió acreditar que el arma estuviera cargada, por lo que el hecho fue encuadrado como tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil y resistencia a la autoridad.
La acusación se sustentó en el acta del procedimiento, las declaraciones de policías y testigos, la inspección del Gabinete de Criminalística y el informe que determinó que el acusado no estaba autorizado como usuario de armas. Además, una pericia estableció que el revólver era apto para disparar y de uso civil.
Los tres encubrimientos fueron descubiertos durante un allanamiento realizado en julio de 2025 en un domicilio vinculado al acusado. Allí se encontraron una motocicleta, un iPad y otros elementos denunciados como sustraídos en distintos hechos ocurridos entre marzo de 2024 y julio de 2025.
La Fiscalía sostuvo que el hombre los mantuvo en su poder con conocimiento de su origen ilícito y sin documentación que acreditara su adquisición legítima. Como evidencia presentó el acta de allanamiento, las denuncias, un informe del Cuerpo de Investigación Judicial y las actas de reconocimiento efectuadas por sus propietarios.
La defensora adjunta Mónica Goye señaló que analizó la evidencia y las alternativas procesales junto con su asistido. Consideró razonables la calificación y la pena propuestas, mientras que el acusado aceptó voluntariamente el acuerdo y reconoció su responsabilidad.
El juez de Juicio Gregor Joos verificó la legalidad del acuerdo, homologó el procedimiento abreviado y dictó la condena. También dispuso el decomiso y la destrucción del arma secuestrada.
La pena efectiva y la declaración de reincidencia se fundaron en las condenas anteriores del acusado. Las partes renunciaron a los plazos de impugnación, por lo que la sentencia quedó firme y el legajo pasará al fuero de Ejecución Penal.







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