Este viernes el tribunal condenó a una mujer a una pena de prisión de cumplimiento efectivo por cometer tres hurtos y un intento de hurto en distintos locales comerciales de la ciudad. Debido a que la imputada contaba con antecedentes penales computables, la ley exige que la condena sea en un establecimiento de ejecución penal.
Durante la audiencia celebrada este viernes, la fiscal adjunta Natalia Poblete detalló la seguidilla de hechos ocurridos entre junio y julio de 2026. En todos los casos, la acusada operó junto a acompañantes no identificados para sustraer mercadería de las góndolas sin emplear violencia, utilizando maniobras de distracción contra el personal de los comercios.
La seguidilla delictiva comenzó el 23 de junio en un comercio de la calle Esquiú, donde la mujer se apoderó de bebidas, productos de higiene y alimentos por un valor de 20 mil pesos. El 28 de junio y el 5 de julio repitió la modalidad en dos locales de la calle Alem, sustrayendo artículos de almacén y bebidas alcohólicas valoradas en 35 mil y 90 mil pesos respectivamente.
El último hecho ocurrió el 8 de julio en un local de la calle San Martín, donde la acusada intentó llevarse chocolates y bebidas por un total de 122.500 pesos. En esa oportunidad, una empleada advirtió la maniobra y le impidió la salida hasta la llegada de la Policía, que concretó su detención y dio inicio al proceso penal que culminó en la presente condena.
El defensor oficial de la acusada, Mario Sebastían Nolivo,no objetó los hechos ni la calificación penal, mientras que su asistida aceptó su responsabilidad.
Además, las víctimas también manifestaron su conformidad con el proceso y la pena.
Al no existir controversia entre las partes, el juez de juicio dictaminó responsabilidad penal de la imputada y la condenó a dos meses y medio de prisión efectiva.
Condenaron a prisión efectiva a una mujer por una serie de hurtos en comercios de la ciudad
Este viernes el tribunal condenó a una mujer a una pena de prisión de cumplimiento efectivo por cometer tres hurtos y un intento de hurto en distintos locales comerciales de la ciudad. Debido a que la imputada contaba con antecedentes penales computables, la ley exige que la condena sea en un establecimiento de ejecución penal.
Durante la audiencia celebrada este viernes, la fiscal adjunta Natalia Poblete detalló la seguidilla de hechos ocurridos entre junio y julio de 2026. En todos los casos, la acusada operó junto a acompañantes no identificados para sustraer mercadería de las góndolas sin emplear violencia, utilizando maniobras de distracción contra el personal de los comercios.
La seguidilla delictiva comenzó el 23 de junio en un comercio de la calle Esquiú, donde la mujer se apoderó de bebidas, productos de higiene y alimentos por un valor de 20 mil pesos. El 28 de junio y el 5 de julio repitió la modalidad en dos locales de la calle Alem, sustrayendo artículos de almacén y bebidas alcohólicas valoradas en 35 mil y 90 mil pesos respectivamente.
El último hecho ocurrió el 8 de julio en un local de la calle San Martín, donde la acusada intentó llevarse chocolates y bebidas por un total de 122.500 pesos. En esa oportunidad, una empleada advirtió la maniobra y le impidió la salida hasta la llegada de la Policía, que concretó su detención y dio inicio al proceso penal que culminó en la presente condena.
El defensor oficial de la acusada, Mario Sebastían Nolivo,no objetó los hechos ni la calificación penal, mientras que su asistida aceptó su responsabilidad.
Además, las víctimas también manifestaron su conformidad con el proceso y la pena.
Al no existir controversia entre las partes, el juez de juicio dictaminó responsabilidad penal de la imputada y la condenó a dos meses y medio de prisión efectiva.







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