La fiscalía y la querella solicitaron que el imputado por haber disparado dos veces a Horus - el perro de sus vecinos - sea declarado responsable penal. Mientras que la defensa penal pública requirió la absolución de su asistido.
“Se ha podido demostrar más allá de toda duda razonable que el hecho cometido por el hombre constituye el delito que nos convoca, tal como fuera relatado por esta parte en la plataforma fáctica”, dijo al inicio de sus alegatos el fiscal Marcelo Ramos.
“El espíritu de venganza y el ánimo de placer que alega la jurisprudencia, estuvo presente en el imputado, cuestión que se demuestra no únicamente con la prueba objetiva que trajimos a juicio sino también en los testigos que escuchamos durante estos días de debate”, expresó el representante fiscal.
“La acción del imputado fue desplegada de manera deliberada con el sólo fin de lastimar y causar un sufrimiento innecesario a Horus”, expresó la fiscalía.
“No hay ninguna duda en cómo fueron las circunstancias de tiempo y lugar del hecho ya que todas las partes fueron contestes en quién fue la persona que realizó los disparos, que lo hizo con un arma larga, una carabina, que los disparos fueron dos, y que están alojados en el cuerpo de la víctima”, explicó el fiscal del caso.
“La defensa trata de ocultar el ánimo del imputado o buscar una causal de justificación, pero no la hubo y además no quedó acreditada. No había ninguna razón para que el imputado cumpliera su promesa anterior de matar a Horus”, subrayó Ramos.
“El sufrimiento innecesario causado en el animal se observa - para esta parte - en que el imputado decidió darle los dos disparos en el flanco trasero, ¿por qué en esa zona? Para hacerlo sufrir y de esta manera el perro estuvo agonizando más de tres horas hasta que finalmente muere”, enfatizó la fiscalía.
La querella adhirió a lo expresado por el Ministerio Público Fiscal, mientras que la defensa penal pública basó sus alegatos en que “los dueños de Horus no cumplieron con la ordenanza municipal sobre tenencia responsable de animales no humanos y mascotas. Justamente el can en cuestión está dentro de la lista de perros potencialmente peligrosos y eran sus dueños quienes debían mantener al perro encerrado, no era responsabilidad del can no escaparse”, dijo el defensor Miguel Salomón.
“Nuestro asistido si tuvo motivos para responder de la manera en que lo hizo ya que los otros perros atacaron a su hijo y después a su animal”, expresó el defensor adjunto Máximo Ballvé.
“Uno de los perros de los denunciantes era Pitbull Terrier y Horus, si bien era American Bully, el aspecto físico era muy similar debido a que era el resultado de la cruza entre un Pitbull y un American Staffordshire Terrier, que son dos razas consideradas potencialmente peligrosas por la legislación rionegrina”, apuntó el defensor adjunto.
“Ocurrió un hecho lamentable que podría haberse evitado si se tomaban las precauciones del caso como dice la ley de Río Negro, que los canes potencialmente peligrosos deben ser albergados en instalaciones seguras y resistentes, que impidan su huida. Si se hubiera cumplido esta ley, no estaríamos acá y el perro estaría vivo”, concluyó la defensa penal pública.
La jueza interviniente Varónica Rodriguez dará a conocer su resolución el próximo viernes 16 de octubre a las 11.30 en los Tribunales roquenses.
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Crueldad animal: primera jornada de debate
Crueldad animal: solicitan declaración de responsabilidad penal
La fiscalía y la querella solicitaron que el imputado por haber disparado dos veces a Horus - el perro de sus vecinos - sea declarado responsable penal. Mientras que la defensa penal pública requirió la absolución de su asistido.
“Se ha podido demostrar más allá de toda duda razonable que el hecho cometido por el hombre constituye el delito que nos convoca, tal como fuera relatado por esta parte en la plataforma fáctica”, dijo al inicio de sus alegatos el fiscal Marcelo Ramos.
“El espíritu de venganza y el ánimo de placer que alega la jurisprudencia, estuvo presente en el imputado, cuestión que se demuestra no únicamente con la prueba objetiva que trajimos a juicio sino también en los testigos que escuchamos durante estos días de debate”, expresó el representante fiscal.
“La acción del imputado fue desplegada de manera deliberada con el sólo fin de lastimar y causar un sufrimiento innecesario a Horus”, expresó la fiscalía.
“No hay ninguna duda en cómo fueron las circunstancias de tiempo y lugar del hecho ya que todas las partes fueron contestes en quién fue la persona que realizó los disparos, que lo hizo con un arma larga, una carabina, que los disparos fueron dos, y que están alojados en el cuerpo de la víctima”, explicó el fiscal del caso.
“La defensa trata de ocultar el ánimo del imputado o buscar una causal de justificación, pero no la hubo y además no quedó acreditada. No había ninguna razón para que el imputado cumpliera su promesa anterior de matar a Horus”, subrayó Ramos.
“El sufrimiento innecesario causado en el animal se observa - para esta parte - en que el imputado decidió darle los dos disparos en el flanco trasero, ¿por qué en esa zona? Para hacerlo sufrir y de esta manera el perro estuvo agonizando más de tres horas hasta que finalmente muere”, enfatizó la fiscalía.
La querella adhirió a lo expresado por el Ministerio Público Fiscal, mientras que la defensa penal pública basó sus alegatos en que “los dueños de Horus no cumplieron con la ordenanza municipal sobre tenencia responsable de animales no humanos y mascotas. Justamente el can en cuestión está dentro de la lista de perros potencialmente peligrosos y eran sus dueños quienes debían mantener al perro encerrado, no era responsabilidad del can no escaparse”, dijo el defensor Miguel Salomón.
“Nuestro asistido si tuvo motivos para responder de la manera en que lo hizo ya que los otros perros atacaron a su hijo y después a su animal”, expresó el defensor adjunto Máximo Ballvé.
“Uno de los perros de los denunciantes era Pitbull Terrier y Horus, si bien era American Bully, el aspecto físico era muy similar debido a que era el resultado de la cruza entre un Pitbull y un American Staffordshire Terrier, que son dos razas consideradas potencialmente peligrosas por la legislación rionegrina”, apuntó el defensor adjunto.
“Ocurrió un hecho lamentable que podría haberse evitado si se tomaban las precauciones del caso como dice la ley de Río Negro, que los canes potencialmente peligrosos deben ser albergados en instalaciones seguras y resistentes, que impidan su huida. Si se hubiera cumplido esta ley, no estaríamos acá y el perro estaría vivo”, concluyó la defensa penal pública.
La jueza interviniente Varónica Rodriguez dará a conocer su resolución el próximo viernes 16 de octubre a las 11.30 en los Tribunales roquenses.
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Crueldad animal: primera jornada de debate







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